Chávez y los adecos del 45
Sergio Briceño García *
Sobre este tema mucho se ha hablado pero lejos está de agotarse porque cada quien le acuña su parecer de acuerdo al libre albedrío personal. Para aquellos tiempos yo era un niño de apenas cuatro años y recuerdo, de la mal llamada revolución de octubre, algunos testimonios de familiares comunistas que apoyaban al gobierno democrático de Isaías Medina Angarita y quienes toda la vida fueron adversarios de Rómulo Betancourt, desde los inicios de éste como líder universitario. Mi tío Víctor García Maldonado relataba en sus inolvidables y gratas tertulias que AD antes del golpe a Medina era un partido sin suficiente apoyo popular el cual llegó a caudales en todo el país, poco después, cuando las masas empobrecidas sintieron que habían llegado al poder y ésta ilusión se plasmó sobre todo desde la acción política en las jefaturas civiles de pueblos y caseríos en una sociedad, para entonces, predominantemente rural que adoptó como suyas las banderas populares, antifeudales y antiimperialistas engañosamente enarboladas por los adecos del 45. Por un fenómeno aluvional el partido de Betancourt se convirtió de la noche a la mañana en el primer partido de masas de Venezuela hasta que su decadencia política llevó, cincuenta años después, a esa tolda política, a la degeneración en que actualmente se encuentra, sin porvenir ni futuro y en vías de extinción.
A diferencia de Betancourt, Chávez no llega al poder por la vía del golpe de Estado aunque lo intentó el 4 de febrero. Los adecos una vez posicionados del poder en el 45 obtienen el triunfo electoral más grande en la historia democrática venezolana con la candidatura de Rómulo Gallegos. El mismo Chávez obtiene, con gran apoyo popular, la Presidencia de la República por la vía pacífica seis años después de la rebelión militar del 92. Gallegos cae el 48, sin resistencia popular, a causa del golpe militar encabezado por los aliados de Betancourt en el 45. A Chávez también lo tumban los militares al principio de su mandato, sólo que una gran resistencia cívico militar, con las masas en la calle, lo restituye de nuevo a la Presidencia 48 horas después de su derrocamiento.
Hay cierto momento en la historia dialécticamente comparada de ambos procesos en que Chávez marca distancia y se aleja definitivamente de Betancourt sin dejar ninguna duda sobre la diferencia radical entre su pensamiento y los adecos del 45. Este momento es cuando Chávez decide enrumbar la revolución bolivariana por el camino del socialismo con una ideología completamente alejada del anticomunismo y acepta, sin prejuicios, la validez del marxismo como método de análisis. A partir de ese salto histórico de Chávez hacia el socialismo no hay sino diferencias irreconciliables con el Betancourt del 45, quien habiendo sido un notable dirigente del partido comunista en Costa Rica terminó siendo el más furioso anticomunista en la historia de Venezuela, más que Gómez y Pérez Jiménez.
El salto histórico lo dio Chávez con el pueblo que lo sigue lleno de esperanza y confianza en su líder máximo, aunque mucha gente sencilla no haya estudiado ni comprenda en profundidad los planteamientos teóricos del socialismo. Cuántos de los burócratas del gobierno y del PSUV habrán dado también el salto histórico hacia el socialismo o seguirán siendo cautivados, en su manera íntima de ser, por la ideología predominante en el Pacto de Punto Fijo. Uno tiene sus dudas cuando las cosas que Chávez ordena, planifica, desea, dispone, traza, señala y plantea se quedan, se retrasan, no se cumplen, se engavetan o salen mal. Sobre esta cabuya hay un rollo de nunca acabar.
Una de las formas de resolver los grandes retos que la revolución socialista nos exige es enfrentar cualquier desviación que nos ate a las formulas de la ideología neoliberal del capitalismo. Hay que creer en la capacidad del pueblo para dirigir esta revolución con el comandante Chávez en la primera fila de combate. En algún momento el MVR se pareció mucho al partido de Betancourt en el 45, siempre hay que mirarse en ese espejo y cuando se descubran imágenes que amenacen la proximidad de un proceso degenerativo hay que curarlas sin arrepentimiento.
*Profesor Ex director de la Casa de Nuestra América José Martí
sergiobricenog@yahoo.com
padreamalivaca.blogspot.com
miércoles, 8 de septiembre de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
CHÁVEZ Y LAS FARC
CHÁVEZ Y LAS FARC
Sergio Briceño García*
Las relaciones entre la guerrilla venezolana de los 60 y las FARC nunca fueron fluidas, transparentes ni conocidas, a diferencia de la fraternidad y claridad existentes, en su momento, con Cuba, China y la URSS o posteriormente la solidaridad mutua con los movimientos insurgentes de Centroamérica y en general con los países que, en el mundo, aceptaban nuestra posición revolucionaria de la lucha armada. En aquel marco histórico de relaciones internacionales diversas del movimiento subversivo venezolano con la izquierda mundial, era por lo menos curioso el mute, el tabú y la indiferencia con la guerrilla colombiana. En aquellos años los revolucionarios venezolanos ignoraban a las FARC y viceversa. Existían, sin duda, diferencias tácticas, estratégicas y metodológicas entre los conductores de la lucha armada revolucionaria de ambos países.
Chávez ha sido muy categórico en defender el camino pacífico para llegar al poder en contraste con la vía armada experimentada sin éxito, después de la victoria de la Revolución Cubana, por los movimientos revolucionarios de América Latina y el Caribe. El mismo Chávez encabezó el 4 de febrero del 92 una rebelión militar que no pudo alcanzar sus objetivos trazados. Son tres experiencias históricas las que sirven de fundamentación a Chávez para creer en el camino pacífico de la revolución: a) los resultados adversos de la insurgencia armada venezolana en la década del 60, b) su propia experiencia del 4 de febrero y c) sus logros positivos alcanzados consecutivamente por la vía electoral desde el año 98.
No hay ninguna posibilidad de remotas simpatías con las FARC subyacentes en el pensamiento de Chávez procedentes de su cercanía, en la década del setenta, con el movimiento subversivo venezolano el cual siempre estuvo desvinculado, separado e independiente de sus homólogos colombianos. No encaja la premisa que permita sostener el supuesto negado de complicidad escondida de Chávez con los métodos de lucha de las FARC. La posición de Chávez frente al camino de la lucha armada es clara y transparente. Esto lo sabe muy bien la FARC, Uribe y la CIA por lo tanto los golpes de pecho no eran ni son necesarios. No hay nadie quien crea en esa falacia, salvo lo que el enemigo imperialista pueda sumar en la guerra desplegada de cuarta generación para llenar las vasijas vacías del pensamiento derechista
Tampoco por el lado de la academia militar presente en la condición profesional de Chávez cabe considerar tremenda patraña. Es bien conocido, que en la formación militar de los oficiales de nuestras fuerzas armadas históricamente siempre se planteó el escenario de la defensa de nuestra soberanía en una hipótesis de conflicto con el adversario de las fuerzas armadas del vecino país sin ignorar a las FARC, pero nunca como aliadas sino como una variable de la guerra a tomar en cuenta desde el punto de vista militar. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que este sentimiento militar ha estado siempre presente en nuestra oficialidad tanto en los períodos de los gobiernos pro - norteamericanos como en el presente antiimperialista
Habría que preguntarse cuál es la motivación del gobierno lacayo de Colombia para sostener la acusación falseada del apoyo a las FARC por Chávez. Podría ser la excusa que necesita el imperio para ejecutar sus planes de dominación militar en América Latina mediante la invasión anunciada. Pero también podría ser simplemente para crear, como en efecto lo ha logrado ya, un clima enrarecido, desestabilizador, de temor a una crisis nacional e internacional ante una inminente agresión armada desde territorio colombiano contra el territorio venezolano y las consecuencias terribles de una guerra. Esta circunstancia se agrava con la presencia en Venezuela de más de cuatro millones de colombianos quienes mayoritariamente han expresado su respaldo electoral a Uribe y al presidente electo colombiano.
Hay que enfrentar con firmeza cualquiera de las dos hipótesis de conflicto sea de tercera o de cuarta generación. Los tiros pueden comenzar en cualquier momento pero la ofensiva mediática imperialista ya se inició con la punta de lanza del gobierno colombiano contra Venezuela. Uribe no tiene un pelo de tonto (recuerden a los ahorristas del Banco Federal) y ha creado el clima enrarecido con vientos de guerra que le conviene a la oposición para facilitar una cabeza de playa del imperialismo el 26 de septiembre. Pero al presidente Colombiano le puede salir el tiro por la culata porque Chávez no es un niño de pecho para dejarse engañar por el heredero de Santander.
El enemigo a vencer el 26 de septiembre además de a nuestra oposición ramplona, bobalicona y apátrida es a los factores de poder de la derecha internacional. Nos encontraremos otra vez por la madrugada en el Balcón del Pueblo con nuevos gritos del pueblo diciendo: ¡CHAVEZ CAMPEÓN TE COMISTE AL TIBURÓN!
sergiobricenog@yahoo.com
padreamalivaca.blogspot.com
*Profesor
Sergio Briceño García*
Las relaciones entre la guerrilla venezolana de los 60 y las FARC nunca fueron fluidas, transparentes ni conocidas, a diferencia de la fraternidad y claridad existentes, en su momento, con Cuba, China y la URSS o posteriormente la solidaridad mutua con los movimientos insurgentes de Centroamérica y en general con los países que, en el mundo, aceptaban nuestra posición revolucionaria de la lucha armada. En aquel marco histórico de relaciones internacionales diversas del movimiento subversivo venezolano con la izquierda mundial, era por lo menos curioso el mute, el tabú y la indiferencia con la guerrilla colombiana. En aquellos años los revolucionarios venezolanos ignoraban a las FARC y viceversa. Existían, sin duda, diferencias tácticas, estratégicas y metodológicas entre los conductores de la lucha armada revolucionaria de ambos países.
Chávez ha sido muy categórico en defender el camino pacífico para llegar al poder en contraste con la vía armada experimentada sin éxito, después de la victoria de la Revolución Cubana, por los movimientos revolucionarios de América Latina y el Caribe. El mismo Chávez encabezó el 4 de febrero del 92 una rebelión militar que no pudo alcanzar sus objetivos trazados. Son tres experiencias históricas las que sirven de fundamentación a Chávez para creer en el camino pacífico de la revolución: a) los resultados adversos de la insurgencia armada venezolana en la década del 60, b) su propia experiencia del 4 de febrero y c) sus logros positivos alcanzados consecutivamente por la vía electoral desde el año 98.
No hay ninguna posibilidad de remotas simpatías con las FARC subyacentes en el pensamiento de Chávez procedentes de su cercanía, en la década del setenta, con el movimiento subversivo venezolano el cual siempre estuvo desvinculado, separado e independiente de sus homólogos colombianos. No encaja la premisa que permita sostener el supuesto negado de complicidad escondida de Chávez con los métodos de lucha de las FARC. La posición de Chávez frente al camino de la lucha armada es clara y transparente. Esto lo sabe muy bien la FARC, Uribe y la CIA por lo tanto los golpes de pecho no eran ni son necesarios. No hay nadie quien crea en esa falacia, salvo lo que el enemigo imperialista pueda sumar en la guerra desplegada de cuarta generación para llenar las vasijas vacías del pensamiento derechista
Tampoco por el lado de la academia militar presente en la condición profesional de Chávez cabe considerar tremenda patraña. Es bien conocido, que en la formación militar de los oficiales de nuestras fuerzas armadas históricamente siempre se planteó el escenario de la defensa de nuestra soberanía en una hipótesis de conflicto con el adversario de las fuerzas armadas del vecino país sin ignorar a las FARC, pero nunca como aliadas sino como una variable de la guerra a tomar en cuenta desde el punto de vista militar. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que este sentimiento militar ha estado siempre presente en nuestra oficialidad tanto en los períodos de los gobiernos pro - norteamericanos como en el presente antiimperialista
Habría que preguntarse cuál es la motivación del gobierno lacayo de Colombia para sostener la acusación falseada del apoyo a las FARC por Chávez. Podría ser la excusa que necesita el imperio para ejecutar sus planes de dominación militar en América Latina mediante la invasión anunciada. Pero también podría ser simplemente para crear, como en efecto lo ha logrado ya, un clima enrarecido, desestabilizador, de temor a una crisis nacional e internacional ante una inminente agresión armada desde territorio colombiano contra el territorio venezolano y las consecuencias terribles de una guerra. Esta circunstancia se agrava con la presencia en Venezuela de más de cuatro millones de colombianos quienes mayoritariamente han expresado su respaldo electoral a Uribe y al presidente electo colombiano.
Hay que enfrentar con firmeza cualquiera de las dos hipótesis de conflicto sea de tercera o de cuarta generación. Los tiros pueden comenzar en cualquier momento pero la ofensiva mediática imperialista ya se inició con la punta de lanza del gobierno colombiano contra Venezuela. Uribe no tiene un pelo de tonto (recuerden a los ahorristas del Banco Federal) y ha creado el clima enrarecido con vientos de guerra que le conviene a la oposición para facilitar una cabeza de playa del imperialismo el 26 de septiembre. Pero al presidente Colombiano le puede salir el tiro por la culata porque Chávez no es un niño de pecho para dejarse engañar por el heredero de Santander.
El enemigo a vencer el 26 de septiembre además de a nuestra oposición ramplona, bobalicona y apátrida es a los factores de poder de la derecha internacional. Nos encontraremos otra vez por la madrugada en el Balcón del Pueblo con nuevos gritos del pueblo diciendo: ¡CHAVEZ CAMPEÓN TE COMISTE AL TIBURÓN!
sergiobricenog@yahoo.com
padreamalivaca.blogspot.com
*Profesor
martes, 13 de julio de 2010
LA INDIGNIDAD CARDENALICIA DEL TROGLODITA
LA INDIGNIDAD CARDENALICIA DEL TROGLODITA
Sergio Briceño García *
El anticomunismo es anacrónico, no se corresponde con el presente. En Venezuela desde el gobierno democrático de Isaías Medina Angarita, hace 60 años, fue legalizado el Partido Comunista de Venezuela. En lo sucesivo, con excepción de la dictadura perezjimenista y de los años más duros de la represión puntofijista , el comunismo siempre ha sido una opción ideológica y política válida que goza de todas las libertades dispuestas por la Constitución y las Leyes para aspirar a ser gobierno. El Cardenal Urosa Sabino y algunos obispos del Episcopado venezolano usurpan el Estado de Derecho y se abrogan las atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia al predicar la persecución e ilegalización de los comunistas hasta el extremo de promover la desestabilización de las instituciones democráticas por estar viendo comunistas hasta en la sopa inclusive en el propio Presidente Chávez quien está muy lejos de serlo, por lo menos en el sentido ortodoxo del término. La Iglesia en Venezuela como persona jurídica de derecho público está limitada a ejercer el culto católico pero se ha extralimitado en sus funciones violando el Convenio celebrado entre la Iglesia Católica y el Estado Venezolano por una injustificada e inaceptable intromisión en los asuntos políticos, del gobierno y de las demás ramas del Poder Público.
Aunque la esclavitud fue abolida en Venezuela desde el siglo XIX, la consecuente discriminación racial subyace, en la actualidad, como un prejuicio social en la llamada alta sociedad o en la clase media que se cree alta. Igual ocurre con el anticomunismo que es uno de los vicios más abyectos del capitalismo, es simplemente una aberración antidemocrática.
La alta jerarquía eclesiástica asume en Venezuela el anticomunismo con la misma mentalidad de Juan Vicente Gómez y de Douglas Macarthur. Rómulo Gallegos representó a la dictadura gomecista , en su obra literaria, con el símbolo de la barbarie y el norteamericano Arthur Miller en su obra “Las Brujas de Salem” hace una analogía entre el macartismo y la inquisición religiosa. Gallegos y Miller no tenían nada de comunistas pero no eran tampoco anticomunistas. Ambos eran intelectuales progresistas y demócratas dotados de un gran talento creador. Ponemos este ejemplo para ilustrar el signo progresista y democrático de la inteligencia en el siglo XX. Hay un paralelismo histórico entre el episcopado venezolano y el clero anticomunista, en tiempos de la República Española, que terminó haciendo causa común con el fascismo de Francisco Franco antítesis de la democracia y de los más elementales derechos humanos. Nuestro obispado en su mayoría retrógrado, ultraderechista y anticomunista, aupado por algunos subalternos aún más recalcitrantes que los altos jerarcas de la iglesia, están transitando por un camino que no es precisamente el de los Santos. Estas desviaciones antidemocráticas ya los llevaron a convertirse en actores principales del golpe de Estado en abril del 2002 y al papelazo protagonizado por el Príncipe de la Iglesia, en aquel momento, como mentor espiritual del dictador Carmona. Incapaz de entender que no puede ser demócrata y anticomunista al mismo tiempo, el sucesor del golpista José Ignacio Velásquez, con razón llamado troglodita por el Presidente Chávez, repite el guión de aquel indigno Cardenal y poseído también por el dogma maligno del anticomunismo, camina derechito al despeñadero de la conspiración y la desestabilización.
No se les ocurre a los anticomunistas con sotana otra argumentación que repetir el desacreditado estribillo contra la Revolución Cubana al falsear la verdad sugiriendo que en Cuba no hay libertad de cultos. Todo lo contrario, allá en Cuba la Iglesia Católica se ocupa de la atención espiritual de la feligresía al mismo tiempo que los sacerdotes son respetuosos de las leyes y cada persona es libre de asistir al templo de su religión preferida. Pero el mayor cinismo de los voceros del Episcopado venezolano es calificar de comunista al Presidente Chávez cuando saben y les consta que es un hombre de profunda formación cristiana. No le perdonan a Chávez que no sea anticomunista como ellos y por ende vasallo de la burguesía y del imperialismo. Esta posición facinerosa del obispado venezolano contrasta con la práctica de los comunistas venezolanos que históricamente siempre han sido solidarios con el pueblo cristiano. Los comunistas nunca han dicho a sus militantes y amigos que no vayan a la Iglesia pero los curas sí les prohíben a los católicos ir a la casa del partido comunista. Hay sobradas razones en un militante, como yo, de la utopía posible del comunismo, para apoyar a Chávez sin importar que no sea comunista como él mismo está cansado de decirlo. Algún día el pueblo cristiano, cansado de tanta infamia contra el Presidente Chávez, expulsará, como lo hizo Cristo, a los mercaderes del templo, a esa mafia de la jerarquía católica que sólo defiende los intereses contrarios al evangelio cristiano y condena a quienes lo practican.
*Profesor
sergiobricenog@yahoo.com
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Sergio Briceño García *
El anticomunismo es anacrónico, no se corresponde con el presente. En Venezuela desde el gobierno democrático de Isaías Medina Angarita, hace 60 años, fue legalizado el Partido Comunista de Venezuela. En lo sucesivo, con excepción de la dictadura perezjimenista y de los años más duros de la represión puntofijista , el comunismo siempre ha sido una opción ideológica y política válida que goza de todas las libertades dispuestas por la Constitución y las Leyes para aspirar a ser gobierno. El Cardenal Urosa Sabino y algunos obispos del Episcopado venezolano usurpan el Estado de Derecho y se abrogan las atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia al predicar la persecución e ilegalización de los comunistas hasta el extremo de promover la desestabilización de las instituciones democráticas por estar viendo comunistas hasta en la sopa inclusive en el propio Presidente Chávez quien está muy lejos de serlo, por lo menos en el sentido ortodoxo del término. La Iglesia en Venezuela como persona jurídica de derecho público está limitada a ejercer el culto católico pero se ha extralimitado en sus funciones violando el Convenio celebrado entre la Iglesia Católica y el Estado Venezolano por una injustificada e inaceptable intromisión en los asuntos políticos, del gobierno y de las demás ramas del Poder Público.
Aunque la esclavitud fue abolida en Venezuela desde el siglo XIX, la consecuente discriminación racial subyace, en la actualidad, como un prejuicio social en la llamada alta sociedad o en la clase media que se cree alta. Igual ocurre con el anticomunismo que es uno de los vicios más abyectos del capitalismo, es simplemente una aberración antidemocrática.
La alta jerarquía eclesiástica asume en Venezuela el anticomunismo con la misma mentalidad de Juan Vicente Gómez y de Douglas Macarthur. Rómulo Gallegos representó a la dictadura gomecista , en su obra literaria, con el símbolo de la barbarie y el norteamericano Arthur Miller en su obra “Las Brujas de Salem” hace una analogía entre el macartismo y la inquisición religiosa. Gallegos y Miller no tenían nada de comunistas pero no eran tampoco anticomunistas. Ambos eran intelectuales progresistas y demócratas dotados de un gran talento creador. Ponemos este ejemplo para ilustrar el signo progresista y democrático de la inteligencia en el siglo XX. Hay un paralelismo histórico entre el episcopado venezolano y el clero anticomunista, en tiempos de la República Española, que terminó haciendo causa común con el fascismo de Francisco Franco antítesis de la democracia y de los más elementales derechos humanos. Nuestro obispado en su mayoría retrógrado, ultraderechista y anticomunista, aupado por algunos subalternos aún más recalcitrantes que los altos jerarcas de la iglesia, están transitando por un camino que no es precisamente el de los Santos. Estas desviaciones antidemocráticas ya los llevaron a convertirse en actores principales del golpe de Estado en abril del 2002 y al papelazo protagonizado por el Príncipe de la Iglesia, en aquel momento, como mentor espiritual del dictador Carmona. Incapaz de entender que no puede ser demócrata y anticomunista al mismo tiempo, el sucesor del golpista José Ignacio Velásquez, con razón llamado troglodita por el Presidente Chávez, repite el guión de aquel indigno Cardenal y poseído también por el dogma maligno del anticomunismo, camina derechito al despeñadero de la conspiración y la desestabilización.
No se les ocurre a los anticomunistas con sotana otra argumentación que repetir el desacreditado estribillo contra la Revolución Cubana al falsear la verdad sugiriendo que en Cuba no hay libertad de cultos. Todo lo contrario, allá en Cuba la Iglesia Católica se ocupa de la atención espiritual de la feligresía al mismo tiempo que los sacerdotes son respetuosos de las leyes y cada persona es libre de asistir al templo de su religión preferida. Pero el mayor cinismo de los voceros del Episcopado venezolano es calificar de comunista al Presidente Chávez cuando saben y les consta que es un hombre de profunda formación cristiana. No le perdonan a Chávez que no sea anticomunista como ellos y por ende vasallo de la burguesía y del imperialismo. Esta posición facinerosa del obispado venezolano contrasta con la práctica de los comunistas venezolanos que históricamente siempre han sido solidarios con el pueblo cristiano. Los comunistas nunca han dicho a sus militantes y amigos que no vayan a la Iglesia pero los curas sí les prohíben a los católicos ir a la casa del partido comunista. Hay sobradas razones en un militante, como yo, de la utopía posible del comunismo, para apoyar a Chávez sin importar que no sea comunista como él mismo está cansado de decirlo. Algún día el pueblo cristiano, cansado de tanta infamia contra el Presidente Chávez, expulsará, como lo hizo Cristo, a los mercaderes del templo, a esa mafia de la jerarquía católica que sólo defiende los intereses contrarios al evangelio cristiano y condena a quienes lo practican.
*Profesor
sergiobricenog@yahoo.com
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lunes, 5 de julio de 2010
ESTE PAÍS ES OTRO
ESTE PAÍS ES OTRO
Sergio Briceño García.*
Venezuela definitivamente ha cambiado.” El espacio es el mismo pero el presente es otro” como decía Caín en la última obra escrita por José Saramago. Sólo que en el caso de la Biblia, según el Premio Nobel, habían transcurrido demasiados años y en nuestra realidad apenas ha pasado una década. El chavismo militante está consciente de los avances históricos alcanzados en tan poco tiempo y la mayoría del pueblo sigue con su esperanza intacta en el proceso.
El Gobierno, con Chávez a la cabeza, no puede ser más convincente en la promoción de su obra cumplida. Los comunicadores sociales veraces hacen lo suyo con eficiencia y credibilidad. Hay poco o nada que agregar a lo dicho por las voces autorizadas y por los periodistas de la verdad. Creo también, en el testimonio personal porque éste es un argumento irrebatible muchas veces desapercibido por la fuerza de la costumbre. La cotidianidad hace invisible lo que está todos los días al alcance de nuestras manos, de la misma manera que nos adaptamos a vivir con el majestuoso Ávila, frente a nuestros ojos, sin advertir el hecho insólito y maravilloso que la naturaleza nos ha regalado. Les cuento, sin más preámbulos, los cambios sustanciosos percibidos por mi propia experiencia los cuales no parecen dejar lugar a dudas sobre el proceso de transformación en marcha, cuya trascendencia no tiene discusión.
Comencemos por un suceso ocurrido en el gremio del cual soy miembro donde se canceló la deuda social con el profesorado universitario la cual se había acumulado durante la IV República, la deuda por las prestaciones sociales y sus intereses era considerada impagable por el gremio profesoral agrupado en FAPUV, inclusive por las Asociaciones de Profesores Jubilados que habían renunciado a reclamarla. Para el inicio de la década del 90 el profesorado jubilado y por jubilar en el subsistema de educación superior estaba huérfano en la defensa de sus prestaciones sociales y es a partir de la llegada del gobierno revolucionario cuando esta situación empieza a cambiar y a corregirse de manera radical hasta haberse ya completado de cancelar aquella ominosa deuda social con las universidades. En mi condición de profesor universitario jubilado doy fe de esta aseveración, imposible de ser desconocida por los detractores del proceso. Algo similar, pero para un universo más amplio, ocurre con los beneficiarios de la pensión del Seguro Social donde se puede afirmar, sin ninguna exageración, que estamos viviendo en otro mundo con el gobierno de Chávez. Éste ha sido el único Presidente en reconocer el derecho de los pensionados a recibir una pensión de vejez digna, homologada al salario mínimo y en cumplir su pago con la más estricta puntualidad. Atrás quedó la infamia capitalista de AD y COPEI que había convertido a los maltratados pensionados en seres humillados y víctimas degradadas del neoliberalismo. Esto no se puede olvidar y debemos valorar el reconocimiento de los derechos sociales a los pensionados por el gobierno revolucionario como el resultado de la visión humanista de Chávez contraria a la ideología del neoliberalismo. La ideología de la derecha justifica la explotación del hombre y la práctica de exprimir su fuerza de trabajo hasta agotarla, para luego desechar al ser humano como un bagazo inútil. El concepto revolucionario promueve también la actual política alimentaria que ha comenzado a poner en jaque el robo descarado de los que se enriquecen con el mercado de la comida causando hambre, inflación, especulación, acaparamiento y desestabilización. Los alimentos que se expiden en el sistema de Mercal y PDVAL son de altísima calidad y al comprarlos, sin los vicios del capitalismo, nos ahorrarnos aproximadamente el 50 % de nuestro presupuesto destinado para la comida. El lamentable evento de los contenedores, tomado como bandera carroñera por los opositores, está superado, y sus responsables están, bajo la investigación y el control de los organismos competentes, es un hecho aislado, no sistemático y el gobierno ha tomado las medidas necesarias para que no se vuelvan a repetir hechos puntuales como éste. Tampoco puede pasar inadvertida la actitud de la sociedad frente a los integrantes de la Tercera Edad que revela cambios en la superestructura del sistema. Sentimos que se ha ido conformando una tendencia al buen trato hacia los mayores, a los abuelos, a los adultos contemporáneos o como se nos quiera llamar, lo cual se puede constatar en la atención preferencial a este grupo social en los bancos, en los servicios públicos , en la gratuidad del Metro, de los autobuses y del teleférico, en las tarifas a mitad de precio en los cines, en algunos vuelos nacionales y en el transporte marítimo todo en un ambiente de protección social que apunta hacia una nueva cultura de la sociedad más humana y más igualitaria.
Tenemos que reconfortarnos, sentirnos felices y contentos, como seres humanos y profesionales de la docencia, con los resultados obtenidos por la política educativa del gobierno, reconocidos por la UNESCO, cuyos sobresalientes logros en todo el sistema son harto conocidos y representan el triunfo del interés colectivo sobre el egoísmo y el individualismo. A la niñez y a la juventud estudiosa, desde preescolar hasta la universidad, se le abrieron las puertas sin exclusión ni discriminación en los Simoncitos, la educación básica, la educación diversificada, en los institutos de educación superior y en las universidades propinándosele un duro golpe a la tendencia privatizadora de la educación y a favor de la educación popular. También nos llena el alma de fortaleza el poder constatar la atención a la salud del pueblo que este gobierno practica con una nueva concepción preventiva y curativa para el beneficio de las grandes mayorías. El testimonio, publicado en el diario UN, escrito por el Dr Elio Gómez Grillo donde felicita al CDI ubicado en el Hatillo por el excelente servicio de Fisioterapia utilizado por él es una verdad del tamaño del Ávila que cada día comprobamos con nuestra experiencia personal. La red de atención médica primaria con la entrega de medicinas gratis en todos los barrios populares, la excelencia del Hospital Cardiológico Infantil y la formación masiva de médicos integrales para atender a los más necesitados eran reivindicaciones sociales impensables en el pasado neoliberal de la IV República.
Quién puede tener la mezquindad de desconocer el cambio cultural progresista ocurrido en nuestro país. Son innumerables los hechos concretos cumplidos por este gobierno revolucionario, pero como la intención de este artículo es exponer la experiencia propia de lo vivido, sólo nos referiremos a lo que ha pasado por nuestros ojos. Lo primero que no podemos dejar de mencionar es la edición masificada de libros que sobrepasa en estos diez años todo lo editado por los gobiernos anteriores y lo segundo es el impulso a la música venezolana, con el apoyo del gobierno, en todas sus vertientes, ambos logros culturales innegables. Estos cambios socio culturales se fortalecen con la proliferación de espacios abiertos a las masas que es un sueño hecho realidad vivido continuamente en el Teatro Teresa Carreño, en el Teatro Municipal y en PDVSA la Estancia para nombrar sólo algunos. La recreación y la cultura son ahora del pueblo con el rescate de espacios que han humanizado a Caracas como la remodelación de la zona histórica de Caracas, de la Plaza Venezuela, del Hotel Humboldt, del Nuevo Circo, del Calvario, del Mirador de la Cota Mil, del Paseo Los Próceres y de los bulevares. El nuevo clima cultural se incrementa con la proliferación de medios de comunicación alternativos además de los diarios revolucionarios, de los medios audiovisuales, de la radio y de la televisión oficiales, todos informándonos sobre la realidad objetiva para contrarrestar el falseamiento de la verdad producido por los medios privados. Martí decía “Ser cultos para ser libres”. Ya en la Venezuela de hoy no hay excusas para seguir viviendo en la esclavitud alienada del capitalismo.
El cambio histórico es la sumatoria del conjunto de pequeñas transformaciones en toda la sociedad. Acaso es poca cosa lo que está ocurriendo en materia deportiva. Nunca Venezuela había logrado una participación internacional tan exitosa. La atención a la preparación de los atletas de alta competencia no tiene precedentes en los anales históricos de nuestro deporte. La construcción de edificaciones deportivas en todo el país y la masificación de la enseñanza deportiva en los barrios populares es el signo de estos nuevos tiempos. Además se observan cambios significativos en la infraestructura con sólo recorrer el país: en cada estado hay desarrollos importantes de construcción de viviendas dignas, se evidencia el adelanto en la creación de las nuevas vías férreas, de puentes, de autopistas y de carreteras. Definitivamente este país va por el camino del desarrollo y del progreso dejando atrás el atraso y la condición neocolonial dependiente del imperio norteamericano, lo cual ha sido posible por la política soberana e independiente de PDVSA por fin libre de las aves de rapiña imperialistas que dominaban en Venezuela.
Cualquiera que esté leyendo este artículo titulado “este país es otro” y esté todavía exigiendo el ejemplo de un hecho histórico cumplido que sea una condición irrefutable, comprobable y sine qua non para poder afirmar con fundamentos sólidos que la patria de Bolívar ha cambiado definitivamente, les presento el siguiente ejemplo. Yo he vivido en carne propia durante más de cuatro años ese hecho histórico inimaginable en el Estado “cuarto republicano”. He formado parte, desde el 2005, primero de la antes llamada “Reserva Nacional y Movilización Nacional” y ahora de la “Milicia Bolivariana” lo que me permite conocer desde adentro la importancia y la trascendencia de este cuerpo de la FANB que se nutre con lo más avanzado de los sectores humildes del pueblo venezolano. La creación y el fortalecimiento de la Milicia Bolivariana entrenada en el concepto de la “guerra de todo el pueblo” son de una profunda significación en el nuevo pensamiento militar bolivariano que sirve de guía para los cambios estructurales que se están operando en la institución armada.
Venezuela tiene un líder y una esperanza. Quién pone en duda que ese líder es Hugo Chávez Frías y que la esperanza está representada por el socialismo. Estas son realidades y no simples abstracciones. Uno mira con optimismo el futuro de Venezuela cuando nos cercioramos que se ha abierto el camino para el cambio histórico por la aparición de relaciones de producción no capitalistas, que ya rompieron el celofán y empezaron a dar los primeros resultados con el protagonismo de la clase trabajadora.
Quien todavía tenga dudas sobre mi afirmación de estar viviendo Venezuela un proceso de transformación en marcha que ha hecho, en poco tiempo, de este país algo completamente diferente a lo vivido en el pasado que ponga en la balanza histórica la conducta ética de este gobierno y la compare con la de los gobiernos anteriores. Por primera vez, después de nuestra gloriosa gesta de la Independencia, Venezuela se erige ante el mundo como un país libre, soberano, solidario con las causas de la paz y la liberación nacional. En nuestra América se levanta otra vez orgullosa la doctrina bolivariana con la bandera de la unión entre todas nuestras naciones. Definitivamente este país es otro y si a estas alturas del artículo quedara alguna interrogante o duda bastaría recordar la abolición, por este gobierno, de la oprobiosa violación a los derechos humanos con torturas, desaparecidos y asesinatos de presos políticos que fueron cometidos por los cuerpos represivos de la Digepol, de la Disip y del Sifa en la vieja Venezuela, en la Venezuela del pasado, en la Venezuela que nunca volverá.
*Profesor
sergiobricenog@yahoo.com
padreamalivaca.blogspot.com
Sergio Briceño García.*
Venezuela definitivamente ha cambiado.” El espacio es el mismo pero el presente es otro” como decía Caín en la última obra escrita por José Saramago. Sólo que en el caso de la Biblia, según el Premio Nobel, habían transcurrido demasiados años y en nuestra realidad apenas ha pasado una década. El chavismo militante está consciente de los avances históricos alcanzados en tan poco tiempo y la mayoría del pueblo sigue con su esperanza intacta en el proceso.
El Gobierno, con Chávez a la cabeza, no puede ser más convincente en la promoción de su obra cumplida. Los comunicadores sociales veraces hacen lo suyo con eficiencia y credibilidad. Hay poco o nada que agregar a lo dicho por las voces autorizadas y por los periodistas de la verdad. Creo también, en el testimonio personal porque éste es un argumento irrebatible muchas veces desapercibido por la fuerza de la costumbre. La cotidianidad hace invisible lo que está todos los días al alcance de nuestras manos, de la misma manera que nos adaptamos a vivir con el majestuoso Ávila, frente a nuestros ojos, sin advertir el hecho insólito y maravilloso que la naturaleza nos ha regalado. Les cuento, sin más preámbulos, los cambios sustanciosos percibidos por mi propia experiencia los cuales no parecen dejar lugar a dudas sobre el proceso de transformación en marcha, cuya trascendencia no tiene discusión.
Comencemos por un suceso ocurrido en el gremio del cual soy miembro donde se canceló la deuda social con el profesorado universitario la cual se había acumulado durante la IV República, la deuda por las prestaciones sociales y sus intereses era considerada impagable por el gremio profesoral agrupado en FAPUV, inclusive por las Asociaciones de Profesores Jubilados que habían renunciado a reclamarla. Para el inicio de la década del 90 el profesorado jubilado y por jubilar en el subsistema de educación superior estaba huérfano en la defensa de sus prestaciones sociales y es a partir de la llegada del gobierno revolucionario cuando esta situación empieza a cambiar y a corregirse de manera radical hasta haberse ya completado de cancelar aquella ominosa deuda social con las universidades. En mi condición de profesor universitario jubilado doy fe de esta aseveración, imposible de ser desconocida por los detractores del proceso. Algo similar, pero para un universo más amplio, ocurre con los beneficiarios de la pensión del Seguro Social donde se puede afirmar, sin ninguna exageración, que estamos viviendo en otro mundo con el gobierno de Chávez. Éste ha sido el único Presidente en reconocer el derecho de los pensionados a recibir una pensión de vejez digna, homologada al salario mínimo y en cumplir su pago con la más estricta puntualidad. Atrás quedó la infamia capitalista de AD y COPEI que había convertido a los maltratados pensionados en seres humillados y víctimas degradadas del neoliberalismo. Esto no se puede olvidar y debemos valorar el reconocimiento de los derechos sociales a los pensionados por el gobierno revolucionario como el resultado de la visión humanista de Chávez contraria a la ideología del neoliberalismo. La ideología de la derecha justifica la explotación del hombre y la práctica de exprimir su fuerza de trabajo hasta agotarla, para luego desechar al ser humano como un bagazo inútil. El concepto revolucionario promueve también la actual política alimentaria que ha comenzado a poner en jaque el robo descarado de los que se enriquecen con el mercado de la comida causando hambre, inflación, especulación, acaparamiento y desestabilización. Los alimentos que se expiden en el sistema de Mercal y PDVAL son de altísima calidad y al comprarlos, sin los vicios del capitalismo, nos ahorrarnos aproximadamente el 50 % de nuestro presupuesto destinado para la comida. El lamentable evento de los contenedores, tomado como bandera carroñera por los opositores, está superado, y sus responsables están, bajo la investigación y el control de los organismos competentes, es un hecho aislado, no sistemático y el gobierno ha tomado las medidas necesarias para que no se vuelvan a repetir hechos puntuales como éste. Tampoco puede pasar inadvertida la actitud de la sociedad frente a los integrantes de la Tercera Edad que revela cambios en la superestructura del sistema. Sentimos que se ha ido conformando una tendencia al buen trato hacia los mayores, a los abuelos, a los adultos contemporáneos o como se nos quiera llamar, lo cual se puede constatar en la atención preferencial a este grupo social en los bancos, en los servicios públicos , en la gratuidad del Metro, de los autobuses y del teleférico, en las tarifas a mitad de precio en los cines, en algunos vuelos nacionales y en el transporte marítimo todo en un ambiente de protección social que apunta hacia una nueva cultura de la sociedad más humana y más igualitaria.
Tenemos que reconfortarnos, sentirnos felices y contentos, como seres humanos y profesionales de la docencia, con los resultados obtenidos por la política educativa del gobierno, reconocidos por la UNESCO, cuyos sobresalientes logros en todo el sistema son harto conocidos y representan el triunfo del interés colectivo sobre el egoísmo y el individualismo. A la niñez y a la juventud estudiosa, desde preescolar hasta la universidad, se le abrieron las puertas sin exclusión ni discriminación en los Simoncitos, la educación básica, la educación diversificada, en los institutos de educación superior y en las universidades propinándosele un duro golpe a la tendencia privatizadora de la educación y a favor de la educación popular. También nos llena el alma de fortaleza el poder constatar la atención a la salud del pueblo que este gobierno practica con una nueva concepción preventiva y curativa para el beneficio de las grandes mayorías. El testimonio, publicado en el diario UN, escrito por el Dr Elio Gómez Grillo donde felicita al CDI ubicado en el Hatillo por el excelente servicio de Fisioterapia utilizado por él es una verdad del tamaño del Ávila que cada día comprobamos con nuestra experiencia personal. La red de atención médica primaria con la entrega de medicinas gratis en todos los barrios populares, la excelencia del Hospital Cardiológico Infantil y la formación masiva de médicos integrales para atender a los más necesitados eran reivindicaciones sociales impensables en el pasado neoliberal de la IV República.
Quién puede tener la mezquindad de desconocer el cambio cultural progresista ocurrido en nuestro país. Son innumerables los hechos concretos cumplidos por este gobierno revolucionario, pero como la intención de este artículo es exponer la experiencia propia de lo vivido, sólo nos referiremos a lo que ha pasado por nuestros ojos. Lo primero que no podemos dejar de mencionar es la edición masificada de libros que sobrepasa en estos diez años todo lo editado por los gobiernos anteriores y lo segundo es el impulso a la música venezolana, con el apoyo del gobierno, en todas sus vertientes, ambos logros culturales innegables. Estos cambios socio culturales se fortalecen con la proliferación de espacios abiertos a las masas que es un sueño hecho realidad vivido continuamente en el Teatro Teresa Carreño, en el Teatro Municipal y en PDVSA la Estancia para nombrar sólo algunos. La recreación y la cultura son ahora del pueblo con el rescate de espacios que han humanizado a Caracas como la remodelación de la zona histórica de Caracas, de la Plaza Venezuela, del Hotel Humboldt, del Nuevo Circo, del Calvario, del Mirador de la Cota Mil, del Paseo Los Próceres y de los bulevares. El nuevo clima cultural se incrementa con la proliferación de medios de comunicación alternativos además de los diarios revolucionarios, de los medios audiovisuales, de la radio y de la televisión oficiales, todos informándonos sobre la realidad objetiva para contrarrestar el falseamiento de la verdad producido por los medios privados. Martí decía “Ser cultos para ser libres”. Ya en la Venezuela de hoy no hay excusas para seguir viviendo en la esclavitud alienada del capitalismo.
El cambio histórico es la sumatoria del conjunto de pequeñas transformaciones en toda la sociedad. Acaso es poca cosa lo que está ocurriendo en materia deportiva. Nunca Venezuela había logrado una participación internacional tan exitosa. La atención a la preparación de los atletas de alta competencia no tiene precedentes en los anales históricos de nuestro deporte. La construcción de edificaciones deportivas en todo el país y la masificación de la enseñanza deportiva en los barrios populares es el signo de estos nuevos tiempos. Además se observan cambios significativos en la infraestructura con sólo recorrer el país: en cada estado hay desarrollos importantes de construcción de viviendas dignas, se evidencia el adelanto en la creación de las nuevas vías férreas, de puentes, de autopistas y de carreteras. Definitivamente este país va por el camino del desarrollo y del progreso dejando atrás el atraso y la condición neocolonial dependiente del imperio norteamericano, lo cual ha sido posible por la política soberana e independiente de PDVSA por fin libre de las aves de rapiña imperialistas que dominaban en Venezuela.
Cualquiera que esté leyendo este artículo titulado “este país es otro” y esté todavía exigiendo el ejemplo de un hecho histórico cumplido que sea una condición irrefutable, comprobable y sine qua non para poder afirmar con fundamentos sólidos que la patria de Bolívar ha cambiado definitivamente, les presento el siguiente ejemplo. Yo he vivido en carne propia durante más de cuatro años ese hecho histórico inimaginable en el Estado “cuarto republicano”. He formado parte, desde el 2005, primero de la antes llamada “Reserva Nacional y Movilización Nacional” y ahora de la “Milicia Bolivariana” lo que me permite conocer desde adentro la importancia y la trascendencia de este cuerpo de la FANB que se nutre con lo más avanzado de los sectores humildes del pueblo venezolano. La creación y el fortalecimiento de la Milicia Bolivariana entrenada en el concepto de la “guerra de todo el pueblo” son de una profunda significación en el nuevo pensamiento militar bolivariano que sirve de guía para los cambios estructurales que se están operando en la institución armada.
Venezuela tiene un líder y una esperanza. Quién pone en duda que ese líder es Hugo Chávez Frías y que la esperanza está representada por el socialismo. Estas son realidades y no simples abstracciones. Uno mira con optimismo el futuro de Venezuela cuando nos cercioramos que se ha abierto el camino para el cambio histórico por la aparición de relaciones de producción no capitalistas, que ya rompieron el celofán y empezaron a dar los primeros resultados con el protagonismo de la clase trabajadora.
Quien todavía tenga dudas sobre mi afirmación de estar viviendo Venezuela un proceso de transformación en marcha que ha hecho, en poco tiempo, de este país algo completamente diferente a lo vivido en el pasado que ponga en la balanza histórica la conducta ética de este gobierno y la compare con la de los gobiernos anteriores. Por primera vez, después de nuestra gloriosa gesta de la Independencia, Venezuela se erige ante el mundo como un país libre, soberano, solidario con las causas de la paz y la liberación nacional. En nuestra América se levanta otra vez orgullosa la doctrina bolivariana con la bandera de la unión entre todas nuestras naciones. Definitivamente este país es otro y si a estas alturas del artículo quedara alguna interrogante o duda bastaría recordar la abolición, por este gobierno, de la oprobiosa violación a los derechos humanos con torturas, desaparecidos y asesinatos de presos políticos que fueron cometidos por los cuerpos represivos de la Digepol, de la Disip y del Sifa en la vieja Venezuela, en la Venezuela del pasado, en la Venezuela que nunca volverá.
*Profesor
sergiobricenog@yahoo.com
padreamalivaca.blogspot.com
domingo, 30 de mayo de 2010
DIPUTADO !QUÉ BOLAS!
EL DIPUTADO ¡QUÉ BOLAS!
¡Qué bolas! Ninguna otra cosa se puede exclamar y con signos de admiración, ante el caradurismo del diputadillo quien por traicionar a Chávez perdió su puesto en la Directiva de la Asamblea Nacional y le reclama ahora a la mayoría chavista que son intolerantes. ¡Qué bolas!
Según este espécimen político la traición ha de ser tolerada. Esa es la tabla de valores, la visión, la actitud y la manera de pensar de quienes han diseñado una política para la deslealtad, la zancadilla y la hipocresía. Es decir con los anti valores de la vieja política.
El antichavismo del diputado de marras y sus seguidores no es nada nuevo. Desde hace mucho tiempo venían incubando el odio y la amargura en sus vísceras pero mantenían hacia afuera una política oportunista de aparentar su respaldo al proceso revolucionario encabezado por Chávez. La desesperación electorera los precipitó hasta el punto de reventar la contradicción entre la mentira y la verdad. Se pusieron al descubierto con la táctica del papel atrapa mosca pegándose a cualquier bicho antichavista.
Los argumentos utilizados para defender el cargo directivo, del diputado calculador y traicionero en la Asamblea Nacional, son inconsistentes desde cualquier punto de vista pero lo más repugnante es el vacío ético de la reclamación. Estoy hablando de la ética revolucionaria en una línea de pensamiento como la de ex diputado Fabricio Ojeda. Pero eso es mucho pedir para estos traficantes del burocratismo. Si esta fuera gente de otra de otra madera, de otra naturaleza o de convicciones profundas, que no lo son, hubiesen por decencia política renunciado al cargo directivo simultáneamente con la adopción de su táctica electoral para enfrentar al PSUV. Perdieron la oportunidad de anunciar su paso a la oposición con hidalguía y en su lugar nos vienen con la cómica de la intolerancia del PSUV y de una cuerda de argumentos que rayan en la estupidez al hacernos creer que el diputadillo hubiera renunciado si se lo hubieran solicitado. Eso es tan ridículo como el decir de un borrachito a quien botan de una fiesta y se retira argumentando que de mejores reuniones lo han sacado. A falta de ética política y de hidalguía el lidercillo se queda en la defensa del burocratismo, del precedente institucional. Vaya que clase de revolucionarios estos fundadores del neoantichavismo.
Aquí lo que está planteado es una lucha entre titanes: Chávez con todo su poderío de apoyo popular cívico militar contra el no menos poderoso capitalismo, es decir la lucha de clases a un nivel superior. No hay otra alternativa. A éstos vividores de la política se los llevó quien los trajo.
Profesor Sergio Briceño García
sergiobricenog@yahoo.com
¡Qué bolas! Ninguna otra cosa se puede exclamar y con signos de admiración, ante el caradurismo del diputadillo quien por traicionar a Chávez perdió su puesto en la Directiva de la Asamblea Nacional y le reclama ahora a la mayoría chavista que son intolerantes. ¡Qué bolas!
Según este espécimen político la traición ha de ser tolerada. Esa es la tabla de valores, la visión, la actitud y la manera de pensar de quienes han diseñado una política para la deslealtad, la zancadilla y la hipocresía. Es decir con los anti valores de la vieja política.
El antichavismo del diputado de marras y sus seguidores no es nada nuevo. Desde hace mucho tiempo venían incubando el odio y la amargura en sus vísceras pero mantenían hacia afuera una política oportunista de aparentar su respaldo al proceso revolucionario encabezado por Chávez. La desesperación electorera los precipitó hasta el punto de reventar la contradicción entre la mentira y la verdad. Se pusieron al descubierto con la táctica del papel atrapa mosca pegándose a cualquier bicho antichavista.
Los argumentos utilizados para defender el cargo directivo, del diputado calculador y traicionero en la Asamblea Nacional, son inconsistentes desde cualquier punto de vista pero lo más repugnante es el vacío ético de la reclamación. Estoy hablando de la ética revolucionaria en una línea de pensamiento como la de ex diputado Fabricio Ojeda. Pero eso es mucho pedir para estos traficantes del burocratismo. Si esta fuera gente de otra de otra madera, de otra naturaleza o de convicciones profundas, que no lo son, hubiesen por decencia política renunciado al cargo directivo simultáneamente con la adopción de su táctica electoral para enfrentar al PSUV. Perdieron la oportunidad de anunciar su paso a la oposición con hidalguía y en su lugar nos vienen con la cómica de la intolerancia del PSUV y de una cuerda de argumentos que rayan en la estupidez al hacernos creer que el diputadillo hubiera renunciado si se lo hubieran solicitado. Eso es tan ridículo como el decir de un borrachito a quien botan de una fiesta y se retira argumentando que de mejores reuniones lo han sacado. A falta de ética política y de hidalguía el lidercillo se queda en la defensa del burocratismo, del precedente institucional. Vaya que clase de revolucionarios estos fundadores del neoantichavismo.
Aquí lo que está planteado es una lucha entre titanes: Chávez con todo su poderío de apoyo popular cívico militar contra el no menos poderoso capitalismo, es decir la lucha de clases a un nivel superior. No hay otra alternativa. A éstos vividores de la política se los llevó quien los trajo.
Profesor Sergio Briceño García
sergiobricenog@yahoo.com
PARTIDO PARA TRAIDORES
PARTIDO PARA TRAIDORES
En la historia política de la humanidad no he tenido información de un hecho más insólito como el de la conversión de un minúsculo partido político de izquierda en una secta de odio para cultivar el reconcomio y albergar individualidades traidoras al líder máximo de un proceso. En eso derivó esa minusválida agrupación política otrora imbuida por ideales transformadores y conformada, en su etapa floreciente, por importantes cuadros revolucionarios. Sus escasos militantes, rezagados por la decantación operada en esa tolda, sumados a los avenidos a última hora por los delirios y las ambiciones electorales de la temporada, decidieron sustituir al carismático liderazgo nacional y continental de Chávez por la figurilla desaliñada, sin ningún poder de convocatoria ni liderazgo intelectual quien controla las riendas de ese partido carroñero, cuya única motivación es traicionar a Chávez.
Me atrevo a decir que este Partido Para Traidores es una nueva categoría política circunstancial, electorera y sin ninguna perspectiva. El concepto de esta nueva categoría partidista se refiere a lo inédito de un odio exacerbado y amargado, sin ninguna fundamentación y basado en el falseamiento de la verdad, para justificar la traición al líder máximo. Esta chávezfobia es la misma de la derecha pero estos opositores de nuevo cuño pretenden hacerle creer a los incautos que hay razones diferentes a las esgrimidas por la burguesía para aborrecer a Chávez.
Vienen de la izquierda y qué. Ahí está otro caimán del mismo pozo que transitó igual camino y terminó en Miraflores dándole un espaldarazo el 11 de abril a Carmona. Para muestra basta un botón. Y ese no es un botón cualquiera sino el caimán mayor que en su momento gozó de mucho más significación, para esa tendencia, que la hiena que hoy encabeza el Partido Para Traidores.
Todos los que ahora se rasgan las vestiduras, en el Partido Para Traidores, proclamaron y juraron alguna vez, a los cuatro vientos, su fidelidad al líder máximo. Esto es público y notorio. Veamos el camino de traición sin retorno que les espera: a) violación de la fidelidad debida, deslealtad: hacer traición a la fe jurada, b) delito que se comete sirviendo al enemigo, c) alta traición, delito contra la seguridad del Estado, y d) traición, alevosamente, faltando a la lealtad o confianza.
No existe ningún paralelismo histórico entre el líder de la revolución bolivariana, Hugo Chávez Frías y el líder que condujo al pueblo soviético, a la victoria contra el fascismo, José Stalin. El primero encabeza una revolución pacífica, participativa y democrática y Stalin fue el hombre de acero al frente de la dictadura del proletariado, constructor de la URSS y el gran héroe de la segunda guerra mundial. Los disidentes del chavismo, si no han incurrido en delitos comunes, gozan y abusan de sus derechos políticos hasta para conspirar y desestabilizar; en la URSS de Stalin la mejor suerte que les esperaba, a sus oponentes era Siberia y no precisamente de vacaciones.
Pero donde si hay un interesante paralelismo histórico es entre el antiestalinismo y el antichavismo engendrado en los separados de la revolución bolivariana con ínfulas de izquierdistas. Los movimientos cismáticos de los contrarios al líder histórico de la revolución rusa terminaron indefectiblemente, en sus respectivos países, sirviendo a los más acérrimos intereses antagónicos a las luchas de los pueblos por el socialismo y la liberación nacional. El MAS y sus dos figuras protagónicas, hoy fuera de esa tolda, Pompeyo Márques y Teodoro Petkoff son en Venezuela el paradigma del antiestalinismo que devino en anticomunismo.
A los movimientos desertores del chavismo les espera igual suerte que a los que abrazaron el antiestalinismo como excusa para cambiar la ideología socialista por el neoliberalismo. Sobre este fenómeno internacional de mutación ideológica hay investigaciones serias muy bien fundamentadas, con nombres y apellidos, donde se describe el salto de talanquera de conocidas figuras disidentes de la izquierda norteamericana de los años 30 y 40 que pasaron a formar parte de una corriente neoconservadora que alcanzó su máxima influencia en la Casa Blanca después del 11 de septiembre de 2001. Para comprender la gravedad del desaguisado hay que citar al autor de la investigación, Elíades Acosta Matos quien en la pg 278 de “El Apocalipsis según San George” nos dice: “Incubados en las batallas ideológicas que estremecieron a la izquierda y al movimiento comunista internacional, antes de la Segunda Guerra Mundial; frutos de la confusión y la decepción sufridas por muchos debido al impacto del stalinismo sobre la sociedad soviética y las luchas mundiales contra el capital; exponentes del oportunismo y la acción diversionista del enemigo de clases, que jamás escatimó dinero ni arte alguna de seducción para prevalecer durante los años de la Guerra Fría, los neoconservadores son el más preciado botín ideológico que la ideología burguesa e imperialista pueden mostrar para desmoralizar a sus actuales oponentes.” Y más adelante agrega el escritor: “Habiéndose formado dentro de la izquierda comunista o trostkysta, los fundadores del movimiento ( neoconservador) se pasaron al campo enemigo con armas, bagajes y las tácticas de lucha aprendidas a las que han seguido dando uso, cambiándoles apenas el signo y volviéndolas contra sus antiguos camaradas…”
En la conciencia de este grupo criollo reducido a un Partido Para Traidores
subyace lo propio cultural venezolano del caudillismo agravado por la frustración. No le perdonan a Chávez su condición de jefe máximo, ni que las mayorías populares lo idolatren y los perturba mentalmente el sentimiento de esperanza continental que se agiganta cada vez más a favor del líder de la revolución bolivariana. Porque en el fondo ellos, pobrecitos, están convencidos de ser más revolucionarios, más honestos, más inteligentes, más corajudos, más antiimperialistas, más humildes, más puros, más cultos, más consecuentes, mejores dirigentes, mejores militares y mejores políticos que el propio Chávez. El síndrome de la disociación psicótica se los tragó y perdieron la brújula. Quedarán seguramente todavía algunos pocos salvables en ese camino ciego al despeñadero que recapacitaran, a tiempo, para rendirle honor a su pasado. Eso esperamos con el mayor afecto y respeto.
Sea cual sea la causa, la motivación o la explicación la historia está llena de traidores, felones, renegados, desertores e innobles, en esa clasificación de la escoria humana se encuentran los asesinos del Mariscal Sucre , del General Ezequiel Zamora y del Libertador Simón Bolívar.
Profesor Sergio Briceño García
sergiobricenog@yahoo.com
padreamalivaca.blogspot.com
En la historia política de la humanidad no he tenido información de un hecho más insólito como el de la conversión de un minúsculo partido político de izquierda en una secta de odio para cultivar el reconcomio y albergar individualidades traidoras al líder máximo de un proceso. En eso derivó esa minusválida agrupación política otrora imbuida por ideales transformadores y conformada, en su etapa floreciente, por importantes cuadros revolucionarios. Sus escasos militantes, rezagados por la decantación operada en esa tolda, sumados a los avenidos a última hora por los delirios y las ambiciones electorales de la temporada, decidieron sustituir al carismático liderazgo nacional y continental de Chávez por la figurilla desaliñada, sin ningún poder de convocatoria ni liderazgo intelectual quien controla las riendas de ese partido carroñero, cuya única motivación es traicionar a Chávez.
Me atrevo a decir que este Partido Para Traidores es una nueva categoría política circunstancial, electorera y sin ninguna perspectiva. El concepto de esta nueva categoría partidista se refiere a lo inédito de un odio exacerbado y amargado, sin ninguna fundamentación y basado en el falseamiento de la verdad, para justificar la traición al líder máximo. Esta chávezfobia es la misma de la derecha pero estos opositores de nuevo cuño pretenden hacerle creer a los incautos que hay razones diferentes a las esgrimidas por la burguesía para aborrecer a Chávez.
Vienen de la izquierda y qué. Ahí está otro caimán del mismo pozo que transitó igual camino y terminó en Miraflores dándole un espaldarazo el 11 de abril a Carmona. Para muestra basta un botón. Y ese no es un botón cualquiera sino el caimán mayor que en su momento gozó de mucho más significación, para esa tendencia, que la hiena que hoy encabeza el Partido Para Traidores.
Todos los que ahora se rasgan las vestiduras, en el Partido Para Traidores, proclamaron y juraron alguna vez, a los cuatro vientos, su fidelidad al líder máximo. Esto es público y notorio. Veamos el camino de traición sin retorno que les espera: a) violación de la fidelidad debida, deslealtad: hacer traición a la fe jurada, b) delito que se comete sirviendo al enemigo, c) alta traición, delito contra la seguridad del Estado, y d) traición, alevosamente, faltando a la lealtad o confianza.
No existe ningún paralelismo histórico entre el líder de la revolución bolivariana, Hugo Chávez Frías y el líder que condujo al pueblo soviético, a la victoria contra el fascismo, José Stalin. El primero encabeza una revolución pacífica, participativa y democrática y Stalin fue el hombre de acero al frente de la dictadura del proletariado, constructor de la URSS y el gran héroe de la segunda guerra mundial. Los disidentes del chavismo, si no han incurrido en delitos comunes, gozan y abusan de sus derechos políticos hasta para conspirar y desestabilizar; en la URSS de Stalin la mejor suerte que les esperaba, a sus oponentes era Siberia y no precisamente de vacaciones.
Pero donde si hay un interesante paralelismo histórico es entre el antiestalinismo y el antichavismo engendrado en los separados de la revolución bolivariana con ínfulas de izquierdistas. Los movimientos cismáticos de los contrarios al líder histórico de la revolución rusa terminaron indefectiblemente, en sus respectivos países, sirviendo a los más acérrimos intereses antagónicos a las luchas de los pueblos por el socialismo y la liberación nacional. El MAS y sus dos figuras protagónicas, hoy fuera de esa tolda, Pompeyo Márques y Teodoro Petkoff son en Venezuela el paradigma del antiestalinismo que devino en anticomunismo.
A los movimientos desertores del chavismo les espera igual suerte que a los que abrazaron el antiestalinismo como excusa para cambiar la ideología socialista por el neoliberalismo. Sobre este fenómeno internacional de mutación ideológica hay investigaciones serias muy bien fundamentadas, con nombres y apellidos, donde se describe el salto de talanquera de conocidas figuras disidentes de la izquierda norteamericana de los años 30 y 40 que pasaron a formar parte de una corriente neoconservadora que alcanzó su máxima influencia en la Casa Blanca después del 11 de septiembre de 2001. Para comprender la gravedad del desaguisado hay que citar al autor de la investigación, Elíades Acosta Matos quien en la pg 278 de “El Apocalipsis según San George” nos dice: “Incubados en las batallas ideológicas que estremecieron a la izquierda y al movimiento comunista internacional, antes de la Segunda Guerra Mundial; frutos de la confusión y la decepción sufridas por muchos debido al impacto del stalinismo sobre la sociedad soviética y las luchas mundiales contra el capital; exponentes del oportunismo y la acción diversionista del enemigo de clases, que jamás escatimó dinero ni arte alguna de seducción para prevalecer durante los años de la Guerra Fría, los neoconservadores son el más preciado botín ideológico que la ideología burguesa e imperialista pueden mostrar para desmoralizar a sus actuales oponentes.” Y más adelante agrega el escritor: “Habiéndose formado dentro de la izquierda comunista o trostkysta, los fundadores del movimiento ( neoconservador) se pasaron al campo enemigo con armas, bagajes y las tácticas de lucha aprendidas a las que han seguido dando uso, cambiándoles apenas el signo y volviéndolas contra sus antiguos camaradas…”
En la conciencia de este grupo criollo reducido a un Partido Para Traidores
subyace lo propio cultural venezolano del caudillismo agravado por la frustración. No le perdonan a Chávez su condición de jefe máximo, ni que las mayorías populares lo idolatren y los perturba mentalmente el sentimiento de esperanza continental que se agiganta cada vez más a favor del líder de la revolución bolivariana. Porque en el fondo ellos, pobrecitos, están convencidos de ser más revolucionarios, más honestos, más inteligentes, más corajudos, más antiimperialistas, más humildes, más puros, más cultos, más consecuentes, mejores dirigentes, mejores militares y mejores políticos que el propio Chávez. El síndrome de la disociación psicótica se los tragó y perdieron la brújula. Quedarán seguramente todavía algunos pocos salvables en ese camino ciego al despeñadero que recapacitaran, a tiempo, para rendirle honor a su pasado. Eso esperamos con el mayor afecto y respeto.
Sea cual sea la causa, la motivación o la explicación la historia está llena de traidores, felones, renegados, desertores e innobles, en esa clasificación de la escoria humana se encuentran los asesinos del Mariscal Sucre , del General Ezequiel Zamora y del Libertador Simón Bolívar.
Profesor Sergio Briceño García
sergiobricenog@yahoo.com
padreamalivaca.blogspot.com
miércoles, 31 de marzo de 2010
LA SABIDURÍA DE LOS NATURALES DE NUESTRA AMÉRICA
LA SABIDURÍA DE LOS NATURALES DE NUESTRA AMÉRICA
Sergio Briceño García*
El título de este artículo recuerda a José Martí quien llamó naturales a los habitantes originales de Suramérica y el Caribe, y Nuestra América a esta región del mundo.
El hombre y la mujer del siglo XXI tienen un compromiso vital que cumplir con la historia de la humanidad. Este siglo es decisivo para marcar el destino de su especie. Sobre este asunto trascendental hay dos opciones: a) seguir el curso de la historia guiándonos por la filosofía de la cultura occidental, hoy globalizada, cómplice de los terribles peligros que nos acechan o b) responder conscientemente ante la verdad científica, que nos enseña sobre el desastre causado al ambiente, principalmente por los países industrializados, con sus consecuencias caóticas para la perpetuación de la vida en el planeta. La primera opción nace de la ignorancia porque la mayoría de las personas no saben la gravedad de lo que está pasando. Mucho peor es, asumir esta opción con la convicción filosófica imperante en el mundo, desde que las falsas creencias religiosas la incubaron en la conciencia de nuestra civilización, de la supuesta superioridad del ser humano sobre el medio que lo rodea. La religión católica enseña, sin ninguna veracidad, que Dios es el creador del Universo en vez de entender todo lo contrario: el Universo es el creador de Dios: materia-vida-idea. La vida se origina por una compleja evolución de la materia orgánica que tardó miles de millones de años, luego se sucedería la evolución y mutaciones de las especies por otros millones de años hasta llegar a la escala superior de la especie humana en la cual se alcanza la última generación de la evolución biológica. Ésta se corresponde con la más compleja organización de la materia la cual permite la función físico-química de la inteligencia y la creatividad. Con estas dos maravillosas funciones biológicas el ser humano, haciendo uso de la razón, de la reflexión y del alma, fue capaz de inventar: las creencias religiosas, las utopías, la filosofía, la ciencia, la cultura, la tecnología, la industrialización, la explotación del hombre por el hombre y el capital, no al revés. Primero fue el Planeta Tierra, la Madre Tierra o la Pachamama, después el Hombre y finalmente el invento humano más sublime: la idea de Dios Todopoderoso, el Padre Nuestro, y la Teología.
Las creencias religiosas por ser dogmáticas rechazan cualquier otro razonamiento filosófico que no sea el de la Teología y no aceptan el método científico para buscarle explicación lógica a su predicamento. La Fe en Dios es la esencia y última explicación para todas las religiones. Independientemente de su irracionalidad y falta de objetividad, la religiosidad, por su naturaleza íntima y de sentimientos profundos, forma parte de una característica esencialmente humana. La condición subjetiva o espiritual del hombre es una de las características fundamentales de nuestra especie y las religiones son una de las tantas manifestaciones de la espiritualidad y de la subjetividad de los pueblos pero no las únicas. En esta categoría se clasifica también toda la potencialidad creadora no religiosa de la humanidad. El ser humano es simultáneamente pensamiento reflexivo y sentimiento; cerebro y alma; realismo y abstracción; todas éstas son expresiones de la inteligencia. Las religiones forman parte de la diversidad del pensamiento es posible disentir de su planteamiento filosófico pero hay que respetarlas por el derecho a la libertad de cultos. Los creyentes de todas las religiones del mundo ayudan mucho al empeño de los ecologistas por salvar la vida en el planeta, cuando asumen la idea del bien y del mal en un sentido correcto. La idea del bien debe estar asociada a la sanación del ambiente y a la conservación de la vida. La idea del mal debe estar asociada a identificarlo y a reconocerlo en las causas estructurales que ponen en peligro la vida en la Tierra. Del lado del bien se encuentran los pueblos y del lado del mal están las cúpulas defensoras de los intereses del capital entre ellas las altas jerarquías eclesiásticas. La sabiduría de los naturales de nuestra América consistió en cultivar, creer, y construir siempre una idea del bien asociada al cuidado, preservación y conservación de la naturaleza la cual representaba para ellos la esencia y última explicación de todas las cosas no subordinada al hombre.
La Iglesia Católica, no el pueblo cristiano ni los movimientos evangelizadores y ecuménicos, suele predicar que basta rezar para salvar al mundo. Es difícil suponer que la Iglesia, por lo menos la Apostólica y Romana, va a ponerse al lado de los pueblos en vez de continuar siendo el soporte moral del capitalismo causante principal de la contaminación del planeta. Las luchas conservacionistas, ambientalistas y ecologistas se nutren de militantes sin distingos de razas, credos o religiones. Las diferencias filosóficas se ponen a un lado en la práctica cuando se trata de salvar la vida de la especie humana El instinto de perpetuación de la especie es capaz de unir al género humano cuando está en juego su preservación. Otra cosa son las Iglesias que piensan según sus grandes intereses entrelazados con el capital. Si no fuera así la “Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra” tendría que realizarse en el Vaticano presidida por el Sumo Pontífice y no en Cochabamba convocada por Evo Morales.
La filosofía de la actual civilización coloca en el centro de todas las cosas al Ser, al Existencialismo, a Dios o al pragmatismo del capital que es la máxima invención frankeisteniana del hombre. Es una filosofía que subordina la naturaleza a la inteligencia del hombre para ponerla a su servicio y destruirla. Hace 50 años se pensaba que esto sólo era posible por una guerra nuclear nada descartable en el presente. Hoy en día es el cambio climático, producido por la contaminación del ambiente, la contra utopía y el desaguisado de los peores desatinos del ser humano.
Todas las civilizaciones que se generaron por la sabiduría de los naturales de nuestra América: la Azteca, la Maya, y la inca, nos dejaron por herencia cultural una filosofía radicalmente opuesta a la que nos impusieron los conquistadores en el siglo XVI. Sin ir muy lejos en nuestras propias tierras los Tamanacos profesaban el culto del Padre Amalivaca según la cual la especie humana germinó de las semillas del moriche que fueron diseminadas después de una gran inundación. Los llamados indios salvajes, aquellos que supuestamente carecían de alma, a quienes defendió el clérigo Bartolomé de las Casas de la crueldad de la Santa Iglesia, aquellos naturales de nuestra América, miles de años antes de ser exterminados por la civilización occidental, ya habían desarrollado fecundos sentimientos superiores de armonía entre el hombre y la naturaleza. Los ultracivilizadores, estériles de amor a la naturaleza, de las cúpulas dominantes, en los países desarrollados, han sido incapaces de generar valores para cuidar el planeta, sino todo lo contrario.
Los tradicionales ataques de la derecha intelectual siempre han caricaturizado la sabiduría de los naturales de América identificándola con la antítesis del progreso y de la civilización. Hay que reconocer que el progreso logrado por la actual civilización ha alcanzado altos niveles de avances científicos, económicos y culturales en los países desarrollados e industrializados. El problema está en que esas comodidades y mejoras son sólo disfrutadas por la minoría del Planeta en correspondencia con la filosofía discriminadora de nuestra civilización: racista, explotadora, dominante e imperialista. Pero lo más dramático es la filosofía frankeisteniana de nuestra civilización que no se ha conformado con ser la causa del hambre y la miseria globalizada, que no se ha inmutado en producir toda la variedad de armas destructivas superiores a la posibilidad de sobrevivencia del Mundo y ahora, como si fuera poco, desestabiliza las condiciones favorables para la vida invadiendo la atmósfera de gases contaminantes causantes del cambio climático.
La utopía realizable de una nueva civilización debe apuntar hacia: a) la equidad social para que los avances logrados por la inteligencia humana en educación, salud, alimentación, comodidades y vivienda sean disfrutadas por toda la población mundial, b) la eliminación de las armas de destrucción masiva y la utilización de la energía atómica sólo con fines pacíficos, y c) la sustitución de las causas estructurales causantes de la pérdida de la capa de ozono y del cambio climático por un nuevo modelo civilizador factible para la perpetuación de la vida en el planeta.
La humanidad tendrá que evolucionar, mutar o saltar a una etapa superior de su historia, con la abolición del neoliberalismo y el capitalismo para fundar, instaurar e innovar un nuevo modelo societario del siglo XXI en la civilización del tercer milenio.
*Profesor, ex Director Ejecutivo de la Casa de Nuestra América José Martí.
sergiobricenog@yahoo.com
padreamalivaca.blogspot.com
Sergio Briceño García*
El título de este artículo recuerda a José Martí quien llamó naturales a los habitantes originales de Suramérica y el Caribe, y Nuestra América a esta región del mundo.
El hombre y la mujer del siglo XXI tienen un compromiso vital que cumplir con la historia de la humanidad. Este siglo es decisivo para marcar el destino de su especie. Sobre este asunto trascendental hay dos opciones: a) seguir el curso de la historia guiándonos por la filosofía de la cultura occidental, hoy globalizada, cómplice de los terribles peligros que nos acechan o b) responder conscientemente ante la verdad científica, que nos enseña sobre el desastre causado al ambiente, principalmente por los países industrializados, con sus consecuencias caóticas para la perpetuación de la vida en el planeta. La primera opción nace de la ignorancia porque la mayoría de las personas no saben la gravedad de lo que está pasando. Mucho peor es, asumir esta opción con la convicción filosófica imperante en el mundo, desde que las falsas creencias religiosas la incubaron en la conciencia de nuestra civilización, de la supuesta superioridad del ser humano sobre el medio que lo rodea. La religión católica enseña, sin ninguna veracidad, que Dios es el creador del Universo en vez de entender todo lo contrario: el Universo es el creador de Dios: materia-vida-idea. La vida se origina por una compleja evolución de la materia orgánica que tardó miles de millones de años, luego se sucedería la evolución y mutaciones de las especies por otros millones de años hasta llegar a la escala superior de la especie humana en la cual se alcanza la última generación de la evolución biológica. Ésta se corresponde con la más compleja organización de la materia la cual permite la función físico-química de la inteligencia y la creatividad. Con estas dos maravillosas funciones biológicas el ser humano, haciendo uso de la razón, de la reflexión y del alma, fue capaz de inventar: las creencias religiosas, las utopías, la filosofía, la ciencia, la cultura, la tecnología, la industrialización, la explotación del hombre por el hombre y el capital, no al revés. Primero fue el Planeta Tierra, la Madre Tierra o la Pachamama, después el Hombre y finalmente el invento humano más sublime: la idea de Dios Todopoderoso, el Padre Nuestro, y la Teología.
Las creencias religiosas por ser dogmáticas rechazan cualquier otro razonamiento filosófico que no sea el de la Teología y no aceptan el método científico para buscarle explicación lógica a su predicamento. La Fe en Dios es la esencia y última explicación para todas las religiones. Independientemente de su irracionalidad y falta de objetividad, la religiosidad, por su naturaleza íntima y de sentimientos profundos, forma parte de una característica esencialmente humana. La condición subjetiva o espiritual del hombre es una de las características fundamentales de nuestra especie y las religiones son una de las tantas manifestaciones de la espiritualidad y de la subjetividad de los pueblos pero no las únicas. En esta categoría se clasifica también toda la potencialidad creadora no religiosa de la humanidad. El ser humano es simultáneamente pensamiento reflexivo y sentimiento; cerebro y alma; realismo y abstracción; todas éstas son expresiones de la inteligencia. Las religiones forman parte de la diversidad del pensamiento es posible disentir de su planteamiento filosófico pero hay que respetarlas por el derecho a la libertad de cultos. Los creyentes de todas las religiones del mundo ayudan mucho al empeño de los ecologistas por salvar la vida en el planeta, cuando asumen la idea del bien y del mal en un sentido correcto. La idea del bien debe estar asociada a la sanación del ambiente y a la conservación de la vida. La idea del mal debe estar asociada a identificarlo y a reconocerlo en las causas estructurales que ponen en peligro la vida en la Tierra. Del lado del bien se encuentran los pueblos y del lado del mal están las cúpulas defensoras de los intereses del capital entre ellas las altas jerarquías eclesiásticas. La sabiduría de los naturales de nuestra América consistió en cultivar, creer, y construir siempre una idea del bien asociada al cuidado, preservación y conservación de la naturaleza la cual representaba para ellos la esencia y última explicación de todas las cosas no subordinada al hombre.
La Iglesia Católica, no el pueblo cristiano ni los movimientos evangelizadores y ecuménicos, suele predicar que basta rezar para salvar al mundo. Es difícil suponer que la Iglesia, por lo menos la Apostólica y Romana, va a ponerse al lado de los pueblos en vez de continuar siendo el soporte moral del capitalismo causante principal de la contaminación del planeta. Las luchas conservacionistas, ambientalistas y ecologistas se nutren de militantes sin distingos de razas, credos o religiones. Las diferencias filosóficas se ponen a un lado en la práctica cuando se trata de salvar la vida de la especie humana El instinto de perpetuación de la especie es capaz de unir al género humano cuando está en juego su preservación. Otra cosa son las Iglesias que piensan según sus grandes intereses entrelazados con el capital. Si no fuera así la “Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra” tendría que realizarse en el Vaticano presidida por el Sumo Pontífice y no en Cochabamba convocada por Evo Morales.
La filosofía de la actual civilización coloca en el centro de todas las cosas al Ser, al Existencialismo, a Dios o al pragmatismo del capital que es la máxima invención frankeisteniana del hombre. Es una filosofía que subordina la naturaleza a la inteligencia del hombre para ponerla a su servicio y destruirla. Hace 50 años se pensaba que esto sólo era posible por una guerra nuclear nada descartable en el presente. Hoy en día es el cambio climático, producido por la contaminación del ambiente, la contra utopía y el desaguisado de los peores desatinos del ser humano.
Todas las civilizaciones que se generaron por la sabiduría de los naturales de nuestra América: la Azteca, la Maya, y la inca, nos dejaron por herencia cultural una filosofía radicalmente opuesta a la que nos impusieron los conquistadores en el siglo XVI. Sin ir muy lejos en nuestras propias tierras los Tamanacos profesaban el culto del Padre Amalivaca según la cual la especie humana germinó de las semillas del moriche que fueron diseminadas después de una gran inundación. Los llamados indios salvajes, aquellos que supuestamente carecían de alma, a quienes defendió el clérigo Bartolomé de las Casas de la crueldad de la Santa Iglesia, aquellos naturales de nuestra América, miles de años antes de ser exterminados por la civilización occidental, ya habían desarrollado fecundos sentimientos superiores de armonía entre el hombre y la naturaleza. Los ultracivilizadores, estériles de amor a la naturaleza, de las cúpulas dominantes, en los países desarrollados, han sido incapaces de generar valores para cuidar el planeta, sino todo lo contrario.
Los tradicionales ataques de la derecha intelectual siempre han caricaturizado la sabiduría de los naturales de América identificándola con la antítesis del progreso y de la civilización. Hay que reconocer que el progreso logrado por la actual civilización ha alcanzado altos niveles de avances científicos, económicos y culturales en los países desarrollados e industrializados. El problema está en que esas comodidades y mejoras son sólo disfrutadas por la minoría del Planeta en correspondencia con la filosofía discriminadora de nuestra civilización: racista, explotadora, dominante e imperialista. Pero lo más dramático es la filosofía frankeisteniana de nuestra civilización que no se ha conformado con ser la causa del hambre y la miseria globalizada, que no se ha inmutado en producir toda la variedad de armas destructivas superiores a la posibilidad de sobrevivencia del Mundo y ahora, como si fuera poco, desestabiliza las condiciones favorables para la vida invadiendo la atmósfera de gases contaminantes causantes del cambio climático.
La utopía realizable de una nueva civilización debe apuntar hacia: a) la equidad social para que los avances logrados por la inteligencia humana en educación, salud, alimentación, comodidades y vivienda sean disfrutadas por toda la población mundial, b) la eliminación de las armas de destrucción masiva y la utilización de la energía atómica sólo con fines pacíficos, y c) la sustitución de las causas estructurales causantes de la pérdida de la capa de ozono y del cambio climático por un nuevo modelo civilizador factible para la perpetuación de la vida en el planeta.
La humanidad tendrá que evolucionar, mutar o saltar a una etapa superior de su historia, con la abolición del neoliberalismo y el capitalismo para fundar, instaurar e innovar un nuevo modelo societario del siglo XXI en la civilización del tercer milenio.
*Profesor, ex Director Ejecutivo de la Casa de Nuestra América José Martí.
sergiobricenog@yahoo.com
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